Credo" Nosotros, Religiosos Escolapios, Pobres de la Madre de Dios, convocados por el Padre, en el nombre de Cristo, y bajo la guía del Espíritu Santo, fieles a la inspiración de Calasanz interpelados por el grito de multitudes de niños y jóvenes pobres, profesamos nuestra fe en Cristo Jesús que los acoge y bendice. Y por eso: como consagrados, seguimos al Maestro en radicalidad evangélica; convocados, vivimos el gozo de la fraternidad, signo profético del Reino, en comunión con la Iglesia y con toda la familia humana; y enviados, nos entregamos a nuestro ministerio educativo, junto con los laicos. Proclamamos así nuestra esperanza en un mundo nuevo y deseamos compartirla con nuevos hermanos escolapios, religiosos y laicos. Nos ponemos en manos de María, bajo cuya materna protección fue fundada nuestra Orden." Misión Nosotros, escolapios, religiosos y laicos, "cooperadores de la verdad", como San José de Calasanz nos sentimos enviados por Cristo y la Iglesia a evangelizar educando desde la primera infancia a los niños y jóvenes, especialmente pobres, mediante la integración de fe y cultura -piedad y letras- para renovar la Iglesia y transformar la sociedad según los valores del Evangelio, creando fraternidad. Hemos recibido para ello un carisma que viene de Dios, una historia, una espiritualidad y una pedagogía propias, personas en comunión, escuelas e instituciones específicas, que nos permiten hacer presentes a Jesús Maestro y la Maternidad de su Iglesia a los pequeños.
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